¿Y si fuera mi él?

Si no vienes,jamás sabráscómo (1)

¿Y si mi él está realmente destinado a ser mi él?, esa es una pregunta que me hago todos los días; cada día es mas complicado, ¡pero obvio!, ¿quién dijo que aquello de las relaciones es fácil?, ya es bastante difícil tener una relación con uno mismo, ahora para tener una relación con otro individuo, lidiar con otros demonios, otros bochinches, otros caprichos (en mi caso, soy demasiado consentida). Y es que cuando uno permite que alguien más entre en ese plano de intimidad (por intimidad no entienda solo sexo) se está arriesgando a entregar a ese personaje un arma de destrucción que uno espera que no use. Uno sabe que entregó esa arma en el momento que uno quiere huir, pero ya no puede, es ahí cuando uno sabe que se enamoró y que está al descubierto con el sujeto en cuestión. Obvio no es premeditado, o díganme ¿quién planea enamorarse?. Y no es que él me hiera, no señor, y sé que no quisiera hacerlo (o eso espero), pero el solo hecho de que no sea capaz de correr a mi lado ya es un factor hiriente, que paso por alto cuando vuelvo a verlo. ¿Es que a quién no le da vuelcos el corazón cuando se mira en los ojos de esa persona?. ¿Quién no se ha creado en su cabecita películas de momentos que desea?, conversaciones que probablemente nunca se llevarán a cabo, entre otras. Yo he creado esas conversaciones mil veces, por ejemplo mi mente ha volado hasta un momento hipotético en el que mi él decide correr a mi lado, y trato de imaginar cómo sería mi reacción, seguramente solo quedaría sin palabras, por lo que mi él creería que me asusté y quiero huir (lo conozco). Pero no todo es bonito, cuando se enoja conmigo por cosas sin sentido, también pienso en cómo podría sobrevivir a las peleas si estuviéramos juntos, a lo que encuentro la respuesta cuando se me pasa el enojo, ahí está la magia del amor, no importa cuánto se enoje y cuánto me haga enojar, si después de que se me pasa aún quiero volver a verlo y abrazarlo aún con más ganas. Aún cuando quiero tirarlo por una ventana (metafóricamente hablando), el corazón grita “aguanta una vez más”, aún cuando no se va, ni tampoco se queda. Todas las personas siempre estamos en busca de algún tipo de “estabilidad”; con lo que no voy, es cuando esa “estabilidad” cuesta lo que realmente queremos hacer; bien dicen que la zona de confort es un hermoso lugar, pero NADA crece allí, mi zona de confort se encontraba en aquél lugar donde se encuentran las solteras que no se enamoran (o que no quieren enamorarse), si yo no hubiera salido de ella, no sabría de las cosas bellas que me estaba perdiendo por andar saboteando a cuanto sujeto se me acercaba porque me creo caída de quién sabe dónde.

Al contarles todo esto quiero darles un consejo: ¡SALGAN DE SU ZONA DE CONFORT!, Si lo hacen, hay probabilidades de que se equivoquen, eso está claro, y si se quedan también existe la gran posibilidad de estar cometiendo el error de sus vidas y adicional a ello, JAMÁS sabrán qué hay allí afuera, qué tiene el mundo para ofrecer, nunca sabrán cómo hubiera sido.

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Querida Martina adolescente.

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Querida Martina adolescente,

Soy tú en una etapa diferente de la vida y quiero contarte algunas cosas que a tus 15 o 16 años no tenías ni idea.

Para comenzar quiero contarte que cuando tengas ventitantos recordarás con gran nostalgia la época del colegio (creo que casi todos lo hacemos), extrañarás cada una de las bromas que te pasabas el día haciendo con tus amigas. Créeme que en aunque en la Universidad conocerás amigos y amigas que marcarán tu vida por siempre y estarás agradecida de tener en tu vida, siempre recordarás y llevarás en el corazón a aquellas pequeñas con las que creciste.

Quiero que sepas que la relación con tus padres será completamente diferente, pues gradualmente dejarán de ejercer el control sobre ti, dependiendo de cuánto madures y demuestres que eres responsable y consiente de cada uno de tus actos. A tus ventitantos volverás a querer pasar todo el tiempo posible con tu mamá, tendrás una gran conexión con ella, pues habrás superado la imposible e insoportable, pero bella etapa de la adolescencia, comenzarás a notar que cada día eres más como ella (Lo que realmente te emociona, pues es una gran mujer). Con tu papá las cosas habrán cambiado también, pues ahora no lo ves como un dictador sino como un gran y amoroso pilar en tu vida, gracias a él eres mucho de lo que has llegado a ser.

Déjame decirte que la vida laboral no es como la imaginas, pues no siempre trabajarás en un lugar realmente increíble y tus jefes no serán siempre las mejores personas precisamente. Encontrarás compañeros de todo tipo y aunque te encuentres en un excelente ambiente de trabajo, compañeros con los que hagas bromas, te rías y todo ese tipo de cosas, debes saber que no todos son tus amigos.

En cuanto a los hombres, no dejan de ser totalmente incomprensibles, muchas veces te volverás loca tratando de entenderlos, huirás de unos tantos y querrás estar cerca de otros a los que no les interesa en lo más mínimo algún tipo de compromiso. Del amor, tengo para decirte que es cero sencillo, que no estarás toda la vida con tu primer novio y por el que sentías morir de amor, pues tomarán caminos diferentes y comenzarás a tener prioridades muy distintas. Conocerás hombres maravillosos, pero con los que simplemente no lograrás de establecer alguna conexión especial. Tendrás relaciones planas, de esas que dejan de causarte algún interés en poco tiempo, y otras tan intensas que incluso con el paso del tiempo y atravesando todo tipo de situaciones, el sentimiento seguirá ahí. Te romperán el corazón muchas veces, tendrás que aprender a elegir mejor (a los ventitantos continúas eligiendo mal), lo que te hará reflexionar y replantear qué tanto te conoces, pues si no te conoces, difícilmente podrás saber qué es lo que buscas.

Conocerás gente que revolucionará tu mundo, y estarás eternamente agradecida por ello.

Para terminar, solo tengo para decirte: disfruta y diviertete. Esa es una linda edad, en la que tienes derecho a equivocarte, pues normalmente no tendrás que tomar decisiones trascendentales. Y recuerda, jamás el fin justifica los medios.

Con amor,

Tu “Yo” del futuro.

Martina.

Con o sin Etiqueta.

Por estos días, la mayoría de mis amig@s están en una relación y al parecer yo soy la única que no uso etiquetas (como información adicional, yo tengo a mi alguien especial).

Toda mi vida amorosa ha sido marcada por el mismo patrón de relaciones, no ponerle nombre a lo que tenemos, queremos mucho y sernos fiel, esto me ha funcionado hasta cierto punto: me quieren tanto que ya es absorbente y huyó o incumplen el acuerdo de fidelidad.

Soy la diferente, la de las relaciones COMPLICADAS, la que llora con cada fracaso amoroso pero que esta dispuesta a volver a amar. Sí, entre mi circulo de amig@s soy el bicho raro o la que siempre encuentra al equivocado/ emploblemado / discapacitado emocional… A mi no me dieron el curso de como conseguir novio, yo estuve en el de mantener una relación sin etiqueta porque para mi el amor no tiene que nombrarse, debe sentirse.

Así que, algunas veces miro a mis amigas, veo en sus contactos que tienen a NOVIO llamando o llenarse con la frase “… yo voy con mi novio” y comenzar la lucha de poder entre quien lleva las riendas en la relación, quien es el dominante.

En mi pequeña búsqueda por mi relación estable encontré que no es importante la etiqueta, esa, te la dan los terceros con el tiempo, lo importante es que tanta comunicación, confianza y amor existe en tu relación; es mas importante como hace esta persona para mejorar tu día, para ayudarte a crecer y dejar malas actitudes que llevamos con nosotros mismo.

Puede que yo sea la disfuncional en ese mundo de Novio- Novia que la mayoría llevan, pero estoy feliz con ese mundo de relación, compromiso y apoyo que he ido creando, no es fácil, a veces las dudas te asaltan y crean una gran nube de temores que hacen que los días no sean tan amenos, pero es ahí donde entra ese alguien que esta contigo, demostrando con simples actitudes que todo esta bien, que no hay porque temer o angustiarse.

Las relaciones son para disfrutarlas, para vivir en compañía de otro, los momentos de la vida. Así que no importa que etiqueta tengan o si no la tienen, lo que realmente importa es que el cariño sea verdadero.