A wish list

No sabia que había dejado de preocuparme por mí hasta que ese hombre me lo recordó, no fue entre lagrimas, drama o rabia, fue entre la conversación de dos personas algo maduras que se conocían cada defecto, cada fortaleza y otro que otro miedo.

Julieta, dejaste de pensar en ¡vos!

Tan certero y tan cierto que me dejo sin palabras, me había preocupado tanto por él, por su estabilidad, por el corazón roto de mi amiga, por el trabajo de mi hermano, por la salida del país de pepito, por el dolor de cabeza de sutanito, que no me había mirado a mi misma. Y no me estoy refiriendo a que estuviera mal vestida, con la pestañina regada o el pantalón sucio, antes muerta que ¡sencilla!, me estoy refiriendo a mis planes, sueños y metas personales.

Hoy que estoy en un mejor estado, con la cabeza sin tantas cucarachas y después de leer una de tantas entradas sugeridas en mi perfil de Facebook, recordé que ese hombre que me estaba diciendo adiós tenia toda la razón.

Saque lápiz y papel, me seque la lagrima que rodó y me puse a escribir y pensar; 15 minutos después y dos hojas llenas tenia el producto que quería, la lista de sueños que había dejado en el camino, las ganas de recorrer caminos, de hacer historia y de inspirar personas o bueno al menos la lista de cosas que tenia guardadas en una zona olvidada de mi cabeza loca.

Y como dicen los paisas, el camino es largo y culebrero, pero todos partimos del punto A hacia el B, sin importar cómo, cuando o con quien llegamos a ese punto de destino. Decidí entonces que estaba en mi GOLDEN AGE, en mis ventitantos para disfrutar, amar, llorar y aprender.

Ese hombre tenia razón y le agradezco el jalón de orejas, así ahora él ya no este para ver caminar conmigo y emprender todas las aventuras que tengo en mente para mi persona favorita, mi mejor amiga y compañera: yo.

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“Saliendo del infierno”

Este post es un pequeño homenaje a Diana Marcela Rincón, autora del libro “Saliendo del infierno: mi batalla contra la anorexia”, fue una gran luchadora, desafortunadamente perdió su batalla, pero con su legado contribuyó a que yo (y espero que muchas otras guerreras) lograra salir de mi infierno. Desde el fondo de mi corazón escribo este post a todas las mujeres; ya sean niñas, adolescentes o adultas que sufren o han sufrido con el demonio de la anorexia y la bulimia.

Para comenzar, explicaré brevemente en qué consiste la anorexia. Mi médico me lo explicaba como un trastorno en el que distorsionas tu propia imagen, lo que lleva a disminuir la ingesta de alimento de forma progresiva o incurrir en ayunos prolongados.

Nunca comprendí la gravedad del tema hasta que lo viví en carne propia, este demonio silencioso te consume la mente, las ganas de todo, el amor propio y lo que es peor, no te afecta sólo a ti, sino también a tu familia, tus amigos. Yo no quería que nadie estuviera cerca, estaba construyendo una barrera que dejaba fuera a todos mis seres queridos.

Foto: Daniellehelm

Foto: Daniellehelm

El primer y más difícil paso de dar es reconocer que tienes un problema y permitir que te ayuden. No puedes aislar a tu familia, especialmente a tus padres, tus hermanos.

Contrario a lo que piensa toda la gente cuando te ve bajar de peso tan rápida y notablemente, cuando comienza a quedarte grande la ropa que antes te quedaba ajustada, esto no solo se debe a la vanidad, no es por querer ser bellas, ni por ser aceptadas, esto va mucho más allá, cada caso es diferente, cada mujer es un universo diferente.

A todos los que me leen y tienen amigas o familiares pasando por este terrible momento, solo puedo decirles: no las juzguen, ya suficiente dureza tiene uno contra si mismo, como para que llegue alguien más que no puede entrar en tu mente y saber qué es lo que realmente sientes y piensas a juzgar y a hacerlo todo más difícil.

Y a las mujeres que sufren con esto, debo decirles: luchen, entiendo que es difícil, yo lo viví, lo importante es encontrar algo que te aferre a la vida, que te reconecte contigo misma. En mi caso fueron los animales; he amado los animales de manera especial, no hubo mejor terapia que ello. Tuve una pequeña lanuda abandonada que fue mi espejo, estaba delgada, tenía problemas de piel, ella fue fundamental para salir de ese agujero que me estaba consumiendo en vida. Juntas nos recuperamos, fuimos ganando peso y más que peso, ganando alegría nuevamente, fue mi gran compañera de batalla junto a mi otra lanuda con la que he compartido desde que era adolescente. El primer ciclo de recuperación se cerró con su adopción, era el comienzo de una nueva vida para ella, lejos del abandono y el sufrimiento que había opacado su peluda vida.

Tendrás que luchar contra las recaídas, pero cuanto más te conectes con tu verdadero ser, serán menos frecuentes, empezarás a amarte y a aferrarte a lo que disfrutas, solo así lograrás sanar tus heridas y entender que somos más que un número.

Con amor, a todas las guerreras.

¿Y si fuera mi él?

Si no vienes,jamás sabráscómo (1)

¿Y si mi él está realmente destinado a ser mi él?, esa es una pregunta que me hago todos los días; cada día es mas complicado, ¡pero obvio!, ¿quién dijo que aquello de las relaciones es fácil?, ya es bastante difícil tener una relación con uno mismo, ahora para tener una relación con otro individuo, lidiar con otros demonios, otros bochinches, otros caprichos (en mi caso, soy demasiado consentida). Y es que cuando uno permite que alguien más entre en ese plano de intimidad (por intimidad no entienda solo sexo) se está arriesgando a entregar a ese personaje un arma de destrucción que uno espera que no use. Uno sabe que entregó esa arma en el momento que uno quiere huir, pero ya no puede, es ahí cuando uno sabe que se enamoró y que está al descubierto con el sujeto en cuestión. Obvio no es premeditado, o díganme ¿quién planea enamorarse?. Y no es que él me hiera, no señor, y sé que no quisiera hacerlo (o eso espero), pero el solo hecho de que no sea capaz de correr a mi lado ya es un factor hiriente, que paso por alto cuando vuelvo a verlo. ¿Es que a quién no le da vuelcos el corazón cuando se mira en los ojos de esa persona?. ¿Quién no se ha creado en su cabecita películas de momentos que desea?, conversaciones que probablemente nunca se llevarán a cabo, entre otras. Yo he creado esas conversaciones mil veces, por ejemplo mi mente ha volado hasta un momento hipotético en el que mi él decide correr a mi lado, y trato de imaginar cómo sería mi reacción, seguramente solo quedaría sin palabras, por lo que mi él creería que me asusté y quiero huir (lo conozco). Pero no todo es bonito, cuando se enoja conmigo por cosas sin sentido, también pienso en cómo podría sobrevivir a las peleas si estuviéramos juntos, a lo que encuentro la respuesta cuando se me pasa el enojo, ahí está la magia del amor, no importa cuánto se enoje y cuánto me haga enojar, si después de que se me pasa aún quiero volver a verlo y abrazarlo aún con más ganas. Aún cuando quiero tirarlo por una ventana (metafóricamente hablando), el corazón grita “aguanta una vez más”, aún cuando no se va, ni tampoco se queda. Todas las personas siempre estamos en busca de algún tipo de “estabilidad”; con lo que no voy, es cuando esa “estabilidad” cuesta lo que realmente queremos hacer; bien dicen que la zona de confort es un hermoso lugar, pero NADA crece allí, mi zona de confort se encontraba en aquél lugar donde se encuentran las solteras que no se enamoran (o que no quieren enamorarse), si yo no hubiera salido de ella, no sabría de las cosas bellas que me estaba perdiendo por andar saboteando a cuanto sujeto se me acercaba porque me creo caída de quién sabe dónde.

Al contarles todo esto quiero darles un consejo: ¡SALGAN DE SU ZONA DE CONFORT!, Si lo hacen, hay probabilidades de que se equivoquen, eso está claro, y si se quedan también existe la gran posibilidad de estar cometiendo el error de sus vidas y adicional a ello, JAMÁS sabrán qué hay allí afuera, qué tiene el mundo para ofrecer, nunca sabrán cómo hubiera sido.

Querida Martina adolescente.

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Querida Martina adolescente,

Soy tú en una etapa diferente de la vida y quiero contarte algunas cosas que a tus 15 o 16 años no tenías ni idea.

Para comenzar quiero contarte que cuando tengas ventitantos recordarás con gran nostalgia la época del colegio (creo que casi todos lo hacemos), extrañarás cada una de las bromas que te pasabas el día haciendo con tus amigas. Créeme que en aunque en la Universidad conocerás amigos y amigas que marcarán tu vida por siempre y estarás agradecida de tener en tu vida, siempre recordarás y llevarás en el corazón a aquellas pequeñas con las que creciste.

Quiero que sepas que la relación con tus padres será completamente diferente, pues gradualmente dejarán de ejercer el control sobre ti, dependiendo de cuánto madures y demuestres que eres responsable y consiente de cada uno de tus actos. A tus ventitantos volverás a querer pasar todo el tiempo posible con tu mamá, tendrás una gran conexión con ella, pues habrás superado la imposible e insoportable, pero bella etapa de la adolescencia, comenzarás a notar que cada día eres más como ella (Lo que realmente te emociona, pues es una gran mujer). Con tu papá las cosas habrán cambiado también, pues ahora no lo ves como un dictador sino como un gran y amoroso pilar en tu vida, gracias a él eres mucho de lo que has llegado a ser.

Déjame decirte que la vida laboral no es como la imaginas, pues no siempre trabajarás en un lugar realmente increíble y tus jefes no serán siempre las mejores personas precisamente. Encontrarás compañeros de todo tipo y aunque te encuentres en un excelente ambiente de trabajo, compañeros con los que hagas bromas, te rías y todo ese tipo de cosas, debes saber que no todos son tus amigos.

En cuanto a los hombres, no dejan de ser totalmente incomprensibles, muchas veces te volverás loca tratando de entenderlos, huirás de unos tantos y querrás estar cerca de otros a los que no les interesa en lo más mínimo algún tipo de compromiso. Del amor, tengo para decirte que es cero sencillo, que no estarás toda la vida con tu primer novio y por el que sentías morir de amor, pues tomarán caminos diferentes y comenzarás a tener prioridades muy distintas. Conocerás hombres maravillosos, pero con los que simplemente no lograrás de establecer alguna conexión especial. Tendrás relaciones planas, de esas que dejan de causarte algún interés en poco tiempo, y otras tan intensas que incluso con el paso del tiempo y atravesando todo tipo de situaciones, el sentimiento seguirá ahí. Te romperán el corazón muchas veces, tendrás que aprender a elegir mejor (a los ventitantos continúas eligiendo mal), lo que te hará reflexionar y replantear qué tanto te conoces, pues si no te conoces, difícilmente podrás saber qué es lo que buscas.

Conocerás gente que revolucionará tu mundo, y estarás eternamente agradecida por ello.

Para terminar, solo tengo para decirte: disfruta y diviertete. Esa es una linda edad, en la que tienes derecho a equivocarte, pues normalmente no tendrás que tomar decisiones trascendentales. Y recuerda, jamás el fin justifica los medios.

Con amor,

Tu “Yo” del futuro.

Martina.