23 vueltas al sol.

El 2014 fue mi vuelta al sol número 23, estuvo llena de amor, drama, amistad, drama, trabajoooo, drama, mil cosas más y… MÁS DRAMA.

El 2014 me empujó, me caí, me hizo raspar las rodillas, pero así mismo me regaló personas que me tendieron su mano para levantarme y ser mejor de lo que era antes. Al comienzo del año jamás me imaginé nada de lo que pasa ahora; lo único de lo que tenía certeza era de la compañía de mis ellas. Mis ellas enamoradas de la vida, las loquillas esas que siempre están presentes.

Al terminar el 2014 seguíamos juntas, sin faltar el buenos días y las bromas diarias; el año pasado nos dejó lágrimas y muchas risas, heridas de amor, y nos enseñó a curar el corazón de aquella a la que algún sampado le había herido.

Nos dio tantas historias y vivencias como para decidir compartirlas con quienes nos leen y se identifican de alguna manera con lo que escribimos.

El 2014 me dio un él que me sacó de quicio mil veces, nos rompimos el corazón otras tantas y me alegró otras cien mil, me dio los más bellos besos, suspiros, sonrisas y atardeceres por los que le estoy agradecida, me regaló expediciones a los lugares más remotos con mi él. Me dio noches de rumba, mañanas de guayabo y tardes de café con mis ellas, las que llevo siempre en el corazón y tienen la fórmula perfecta para alegrar el corazón.

En fin, al 2014 le agradezco por mis amigas, mis amigos, por haberme traído situaciones que me obligaron a tomar decisiones, por haber hecho tantas cosas y por no haber hecho otras, por mi familia y por mi él.

Para mi vuelta 24 al sol, espero amor, amor, amor y MÁS AMOR.

Ah, y pues es cliché, pero tengo que decirlo… ¡Feliz 2015!

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Tomada de We Heart It

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