¡Quiero un novio!

Quiero un novio, y con esto me puedo estar echando encima a mis amigas, que con esta frase me deben de estar odiando, pero no quiero un novio cualquiera, quiero uno como Mr Big... ¿ahora si me van entendiendo?

Con un día gris, frió y lluvioso, enroscada en mi cobija y con un plato de cereales por cena, me senté a ver televisión y oh sorpresa al sintonizar Sex and the City, la serie. Solo me bastaron 3 minutos de atención y fina observación para descubrir ese romántico personaje que en la actualidad puede haberse extinguido. 

Me enamore de Mr Big, ese maravilloso y enigmático amor de Carrie Bradshaw, con su temperamento fuerte y seductor. Me conquisto un personaje inteligente capaz de amar y proteger. Y como no amarlo, si por cada 2 palabras me puso a suspirar como quinciañera, 

Ver a ese personaje televisivo, me hizo pensar que un hombre como él me caería de perlas. ¿Y quien no soñaría con tener un espécimen parecido a ese hombre?  Hasta el sol de hoy, me he encontrado con un montón de niños jugando a hacerse los maduros, cuando en realidad les da flojera tener los pantalones para llevar una relación y cogen cualquier excusa para terminarla. Que tengo mucho trabajo, que no eres tu soy yo, que eres una mujer muy valiosa o que no es el momento; galanes de barrio que se creen bajados de la axila del mismísimo San José.

Por eso mis amigas, quiero un novio como Mr Big, capaz de llevar las riendas de una relación, un hombre que no le tenga miedo al amor y a proteger a su damisela, alguien que se preocupe y sepa conquistar, que tenga grandes aspiraciones y te apoye para ser mejor, un hombre de brazos fuertes que sepa abrazar y consolar, que de regalos y que ya sea con una película a blanco y negro o una canción clásica te robe sonrisas, besos y suspiros. 

Una mujer no necesita de lujos regalos o joyas, necesita de acciones que la convenzan que, para el hombre que esta a su lado lo es todo. Así que hombres menos verbo y más acción.

 PD: No echen en saco roto los mensajes de las comedias románticas, los grandes gestos de amor, son los que en ocasiones logran salvar un amort.

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